CSIF reclama la devolución de todas las subvenciones percibidas por los sindicatos de clase para ser destinadas a la creación de empleo de calidad y para proteger a los colectivos más vulnerables del mercado laboral. Pese al descenso del paro en marzo, Castilla-La Mancha continúa presentando indicadores de precariedad, sobre todo en el desempleo femenino.
CSIF dice que las ayudas a CCOO y UGT por parte del Gobierno de CLM ya superan los 47 millones de euros y reclama su devolución




La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primer
sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha,
reclama la devolución de todas las subvenciones concedidas por parte del
Gobierno regional a CCOO y UGT, que ya superan los 47 millones de euros
desde 2014.
A las últimas ayudas registradas en marzo, con 136.000 euros para
CCOO y 129.978 para UGT, el Portal de Transparencia ha actualizado tres
partidas de 28 de mayo de 2024 asociadas a Fomento del Empleo con una
suma de 1.332.666 euros para cada sindicato. En total, ambas
organizaciones han percibido 47.137.547,09 euros.
CSIF considera que esta enorme cifra debería haber sido destinada
para la creación de empleo de calidad y para proteger a los colectivos
más vulnerables en el acceso y mantenimiento de los puestos de trabajo
en el mercado laboral.
No en vano, pese al descenso del número de parados en la región en
413 personas en marzo, de acuerdo a los datos publicados hoy por el
Ministerio de Trabajo y Economía Social, Castilla-La Mancha cuenta con
130.749 parados (el 65,4% del desempleo es femenino) y con un balance
negativo en el sumatorio de los tres primeros meses el año, donde se han
destruido 2.983 puestos de trabajo.
Además, y de acuerdo a los datos de la Seguridad Social, las
jornadas parciales aumentaron en marzo y ya alcanzan el 18,4%. Además,
son las mujeres mayoritariamente las que se acogen a este tipo de
jornada (71%) y las que se ven obligadas a acogerse a una contratación
temporal (59%). Se trata de uno de los nichos de precariedad en el
mercado laboral de la región, además de los salarios bajos: son ellas
las que afrontan reducciones de jornada y contratos temporales para
hacer frente al cuidado de menores y personas a su cargo, afectando de
esta manera a la corresponsabilidad e igualdad.
A pesar de haberlo solicitado en numerosas ocasiones, siguen sin
ser de acceso público todas las actividades llevadas a cabo por CCOO y
UGT para justificar las ayudas y subvenciones percibidas por el
Ejecutivo de García-Page, incluyendo las memorias económicas; un
ejercicio básico en la necesaria transparencia que exige nuestra
sociedad democrática. No en vano, estas concesiones salen de las arcas
regionales; es decir, del dinero de todos los castellano-manchegos.
Por último, CSIF subraya que no busca subvención alguna, ya que la
Central Sindical se financia con la aportación de su afiliación. La
crítica se produce al considerar que este tipo de ayudas podrían ir
destinadas a fines mucho más loables (empleo de calidad, servicios
públicos, colectivos vulnerables, umbrales de pobreza, justicia social,
conciliación, desarrollo profesional…) que el de financiar y mantener el
sindicalismo de clase.