La Guardia Civil investiga a cuatro personas por un incendio forestal

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Efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Valverde del Júcar han investigado a cuatro personas, como supuestos responsables de un delito de incendio por imprudencia grave.

Los hechos se remontan a la noche del pasado 16 de abril, cuando se produjo un
incendio forestal, en el paraje conocido como “Cerro del Pino” de Olmedilla de
Alarcón (Cuenca), logrando ser extinguido por parte de bomberos del Infocam con
sede en Huete, afectando a una pequeña zona de pinar.

La Guardia Civil, en colaboración con el cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla La Mancha, inició las labores de investigación de las causas del citado fuego, logrando determinar, que el origen del siniestro, fue una hoguera realizada de forma negligente. Se continuaron las gestiones, que han dado como resultado la identificación de cuatro personas, dos varones y dos mujeres de entre 23 y 30 años de edad como responsables de la hoguera, procediendo a su investigación como presuntos autores de un supuesto delito de incendio forestal por imprudencia grave.

La Guardia Civil de Valverde del Júcar, ha instruido las pertinentes diligencias, que junto a las personas investigadas han sido puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Motilla del Palancar.


Ante el peligro de incendios, se recuerda que es recomendable que, en nuestras visitas o excursiones al campo, colaboremos en mantenerlo en su estado natural, no olvidando que existen normas de obligado cumplimiento para que todos podamos gozar de la naturaleza.

Está prohibido dejar abandonados aquellos objetos que puedan provocar una combustión espontánea, como son las botellas, los cristales o elementos similares.

También las chispas que se producen con los tractores, excavadoras cosechadoras en el campo, dan lugar a incendios en el campo, por lo que se recomienda extremar las precauciones a la persona que realicen estas labores, posponiéndolas en lo posible en las horas de temperaturas extremas.

Al mismo tiempo, todos tenemos la obligación, si es posible, de apagar y ayudar a apagar cualquier incendio forestal que veamos, y, si no nos es posible, debemos avisar con la mayor diligencia a los organismos competentes. No olvidemos que de nuestra prontitud en tal comunicación puede depender incluso la vida de alguna persona.