Los niños rohingya se enfrentan a la desnutrición, la anemia y brotes de enfermedades

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Los niños rohingya que han huido de Myanmar hacia Cox’s Bazar, en Bangladesh, sufren desnutrición aguda, anemia y enfermedades.


Más del 25% de niños menores de cinco años tiene desnutrición aguda, según tres encuestas sobre salud y nutrición realizadas entre el 22 de octubre y el 27 de noviembre en los campos de refugiados y en los asentamientos temporales. Este dato supera ampliamente el umbral de emergencia, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece en el 15%. Cerca de la mitad de los niños encuestados tienen anemia, hasta el 40% tiene diarrea y el 60% infecciones respiratorias agudas.

“Ahora tenemos una imagen completa del estado nutricional de los niños rohingya en Cox’s Bazar, y desgraciadamente confirma nuestros peores temores”, lamenta el representante de UNICEF en Bangladesh, Edouard Beigbeder. “Los niños refugiados, que ya han soportado un sufrimiento inimaginable huyendo de sus hogares, se enfrentan ahora a una crisis de salud pública”.

Las encuestas se han realizado sobre una muestra de más de 1.700 niños refugiados en los campos de Kutupalong y Nayapara, y en los asentamientos informales de Ukhia y Teknaf. Los resultados son:

  • 1 de cada 4 niños en Kutupalong sufre desnutrición aguda, cerca de la mitad tiene anemia, el 40% tiene diarrea y más de la mitad sufre infecciones respiratorias agudas.
  • Entre los niños recién llegados al campo de Nayapara, el 16% está desnutrido, cerca del 50% está anémico, el 40% tiene diarrea y 1 de cada 2 sufre infecciones respiratorias agudas.
  • En los asentamientos temporales e informales, 1 de cada 5 niños está desnutrido, casi 1 de cada 2 tiene anemia, 2 de cada 5 tiene diarrea y cerca de 3 de cada 5 sufren infecciones respiratorias agudas.
  • Esta crisis de nutrición es más intensa en el campo de refugiados de Kutupalong y en los asentamientos improvisados, que tienen las tasas más altas de desnutrición aguda y donde se producen más llegadas de refugiados rohingya. Las tasas de desnutrición severa aguda son más altas en Kutupalong (7,5%), seguido de los asentamientos improvisados (3%) y el campo de refugiados de Nayapara (1,3%).
  • Menos del 16% de los niños está consumiendo una dieta mínima aceptable, algo fundamental para tener un crecimiento y desarrollo óptimos. El 30% de los niños menores de seis meses no está siendo alimentado exclusivamente mediante lactancia materna.

“La combinación de la desnutrición, la diarrea y las infecciones hace a los niños especialmente vulnerables”, explica Beigbeder. “Las organizaciones humanitarias sobre el terreno ya han ampliado su capacidad para tratar a los niños con desnutrición severa, pero se deben aumentar los esfuerzos para garantizar que estos niños tienen acceso a dietas apropiadas, agua limpia y atención sanitaria”.

UNICEF está trabajando con sus aliados para mejorar las condiciones de los niños refugiados. Hasta ahora se ha tratado a 7.000 niños con desnutrición aguda, se han administrado casi 900.000 dosis de la vacuna contra el cólera y se ha inmunizado a cerca de 450.000 niños contra el sarampión y la rubeola. Además se ha iniciado una campaña de vacunación contra el tétanos y la difteria para abordar el brote de difteria en los campos y asentamientos.