García-Page seguirá defendiendo los intereses de Castilla-La Mancha impulsando la cohesión “de esa orquesta que significa el Estado Español”

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García-Page ha hecho un llamamiento a aprovechar “la oportunidad” que significa el nuevo escenario político “sin sectarismo ni intereses de parte” y ha animado a los responsables públicos a cumplir con su responsabilidad “con rectitud de acción”.

 

 

 El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado que desempeñará su doble función como jefe del Ejecutivo regional y máximo representante del Gobierno de España en la comunidad autónoma, defendiendo “los intereses de mi gente” al mismo tiempo que impulsará la cohesión interterritorial del país.

 

Así lo ha subrayado durante el acto de toma de posesión de Manuel González Ramos como nuevo delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, que se ha celebrado este martes en la capital regional.

 

“España no es un dúo. Aquí hay una orquesta que puede desafinar o que puede entonar perfectamente”, ha explicado García-Page, quien ha hecho hincapié en que “los intereses de Castilla-La Mancha no son contrarios a los de España”.

 

Con todo, ha advertido el presidente regional, si los intereses de la región se contradijeran con los del Estado, “tienen que prevalecer los de España”, aunque “buena parte de nuestros intereses enriquecen la policromía de un país que ha decidido que “todos podamos discutir en función de nuestros ciudadanos”.

 

En este sentido, ha rechazado un sistema asimétrico en el que algunos puedan interactuar con el Estado “en primera división y otros en segunda preferente”. "Nos mantendremos firmes en nuestros intereses”, ha recalcado García-Page, quien ha asegurado a González Ramos que el Ejecutivo autonómico “estará a tu lado”, aunque también ha dejado claro que, como región, “no queremos ser menos”.

 

El presidente regional ha trasladado al nuevo delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha su “enhorabuena en lo personal” y le ha transmitido tanto la “lealtad” del Ejecutivo autonómico como el de otras administraciones y organismos presentes en el acto, como el Ayuntamiento de Toledo, la Fiscalía de Castilla-La Mancha, las diputaciones provinciales o la universidad regional.

En este punto, García-Page ha ensalzado la figura del Ejército y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado con los que González Ramos trabajará estrechamente a partir de ahora, “gente cumplidora, escrupulosa y meticulosa en el trabajo”, que desempeña una labor “correcta más allá del ruido”.

Del mismo modo, ha animado a González Ramos a abrir una nueva etapa fuera del “insulto desde la tribuna política” y acorde con la “carga moral” que entraña ser delegado del Gobierno de España, por la defensa de los valores de la Constitución que implica el propio cargo.

Agenda de intereses

Por otro lado, el presidente de Castilla-La Mancha ha avanzado al nuevo delegado del Gobierno la confección “a partir de mañana” de una agenda de intereses a tratar con todos los consejeros y ministros del Ejecutivo central.

Una agenda en la que hay “cosas importantes pendientes”, entre ellas, asuntos “pequeños y grandes” y otros “de país” que “tenemos que abordar porque está en nuestra capacidad y en nuestra obligación”, aunque sobrepasen las atribuciones de la propia Comunidad Autónoma o la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.

“No le voy a pedir ni a Manuel González ni a Pedro Sánchez que lo arreglen todo”, ha hecho hincapié García-Page, “pero pedimos una actitud de diálogo, de conversación, de escucha y de no sectarismo”.

“No soy el presidente de quien me ha votado sino de todos, incluso de quienes me critican o atacan”, ha recordado el presidente regional, para quien, “si cada uno cumple con su responsabilidad” desde las diferentes administraciones públicas, “aún le quedan por escribir muchos capítulos brillantes a esta tierra”.