“El empleo doméstico no puede seguir siendo el gran olvidado en la equiparación de derechos”

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“Las empleadas y empleados del hogar siguen siendo los grandes olvidados en la equiparación de derechos y no pueden seguir siéndolo por más tiempo”, porque “su salario medio es el menor y su pensión de jubilación media es la más baja de todo el sistema de la Seguridad Social”, como ha denunciado el secretario general de UGT CLM, Carlos Pedrosa, con motivo de la conmemoración mañana 30 de marzo del Día Internacional de la Trabajadora del Hogar.

   

Pedrosa ha enumerado que en Castilla-La Mancha hay 11.868 personas afiliadas a la Seguridad Social en el sistema especial de empleados/as del hogar dentro régimen general, que representan sólo el 66 % del colectivo, ya que aproximadamente otras 3.900 personas más, un tercio del total, trabajan en el sector pero no están contratadas.

Se trata de un sector con una alta desprotección de derechos entre sus trabajadores/as, que igual realizan tareas domésticas que cuidados personales a menores, personas mayores y dependientes; que se encuentra altamente feminizado, ya que está desempeñado en el 89,2 % de los casos por mujeres y con un 33,25% de presencia de trabajadores/as extranjeros/as.

Es, además, un sector “con un alto porcentaje de desempeño a tiempo parcial, en el 56,9% de los casos, con salarios ínfimos, que apenas superan los 735,9 euros mensuales del Salario Mínimo Interprofesional”.

Esos bajos salarios y esa falta de regularidad en las cotizaciones, hacen que el colectivo de empleados/as de hogar disfrute de pensiones medias que se sitúan en torno a los 520,5 euros mensuales, que en el 65% de los casos requieren de complementos a mínimos.

Se trata además de un sector en el que no pueden llevarse a cabo planes de prevención de accidentes laborales ni formación específica para evitarlos, debido a la variedad de actividades que desarrollan sus trabajadores/as, que muestran un alto temor a declarar las situaciones de accidentalidad: de los 22.363 accidentes laborales con baja registrados en Castilla-La Mancha en 2017, sólo 74 tuvieron como víctimas empleados/as del hogar, “apenas el 0,33% de los casos, tal como nos temíamos”, ha señalado el secretario general de UGT CLM.

Para Carlos Pedrosa “la precariedad, la ausencia de derechos laborales, la escasa protección social y la falta de reconocimiento por la sociedad son las señas de identidad de este colectivo de trabajadoras y trabajadores del hogar, para el que UGT CLM reclama que se recupere la senda de equiparación de derechos iniciada por la regulación en 2012 y truncada por la llegada del Partido Popular al Gobierno, que desde abril de 2013 permitió que, por acuerdo entre las partes, los/as trabajadores/as corran con los gastos de cotización a la Seguridad Social”

Por todo ello el secretario general de UGT CLM ha exigido al Gobierno de España que, “de una vez por todas, inicie los trámites para ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre trabajo decente y que constituya la Comisión Tripartita de Expertos, que debería haberse formalizado en febrero de 2012, para establecer la protección por desempleo para este colectivo”.

Igualmente reclama que “se elimine el desistimiento como forma de extinguir el contrato y se incluya este sector en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, para que se lleven a cabo planes de prevención específicos”, en función de las tareas que desarrollan los empleados/as del hogar, del mismo modo que “deben buscarse vías para incrementar la actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social”.

A esos cambios legislativos a nivel nacional, Carlos Pedrosa añade otras peticiones dirigidas al Gobierno de Castilla-La Mancha, a quien reclama que “se mejoren las condiciones laborales del sector dando visibilidad y formalidad a las relaciones laborales en el ámbito doméstico, que se promueva la profesionalización del trabajo doméstico, por medio de la creación de certificados de profesionalidad específicos para el colectivo de empleadas/os de hogar”.

Igualmente reclama al Gobierno regional que “inicie una campaña de sensibilización integral, en la que se difundan los derechos y las responsabilidades de trabajadores/as y de los empleadores/as”, al tiempo que le exige que “incremente los medios de inspección para detectar y corregir situaciones irregulares en el empleo en el hogar”.